2.png

Invasiones


En 1964, el golpe militar instauró la dictadura en Brasil y con ello llegaron años difíciles para la UnB. Por estar más cerca del poder, la institución fue una de las más afectadas. Los estudiantes y los profesores, acusados de subversivos, fueron perseguidos por el régimen militar.

La primera invasión ocurrió el 9 de abril de 1964, tan solo nueve días después del golpe militar. El entonces rector, Anísio Teixeira y el vicerrector Almir de Castro fueron sorprendidos por tropas del ejército y policías de Minas Gerais (estado cercano al Distrito Federal). Los militares llegaron en 14 autobuses, con tres ambulancias preparadas para posibles enfrentamientos. En el campus, invadieron las aulas de clase, revistaban a los estudiantes, buscaban armas y material de propaganda subversiva. También buscaban a 12 profesores que deberían ser detenidos e interrogados.

La biblioteca y los despachos de los profesores estuvieron dos semanas inutilizables. Tras esa invasión, Anísio Teixeira y Almir de Castro fueron despedidos. En su lugar, el profesor de Medicina Veterinaria de la Universidad de São Paulo (USP), Zeferino Vaz, fue nombrado rector.

La segunda invasión ocurrió al año siguiente. El 8 de septiembre de 1965 los profesores hicieron una huelga que duró 24 horas. Esta huelga fue una respuesta al despido de los profesores Ernani Maria de Fiori, Edna Soter de Oliveira y Roberto Décio de Las Casas, apartados por “conveniencia de la administración”. El clima de temor se apoderó del campus, y otros docentes temían ser despedidos de forma arbitraria.

El sábado, los alumnos se unieron al movimiento. Ese mismo día, el rector laerte Ramos de Carvalho solicitó el envío de tropas militares al campus. Según él, la huelga era una falta grave y pintadas que aparecieron en la UnB revelaban “amenazas de depredación a los edificios”.

Las tropas llegaron durante la madrugada del 11 de octubre y cercaron las entradas del campus. Se les impidió la entrada a alumnos y a profesores. Los soldados estaban en las entradas de los edificios, prohibían cualquier aglomeración de personas y no permitían ni siquiera la entrada en los laboratorios para alimentar a los animales involucrados en investigaciones.

Una semana después, el rector despidió a quince profesores, responsabilizándolos por el ambiente de perturbación. Esos profesores, según el rector, se habían manifestado de forma subversiva durante la asamblea y Zeferino justificó los despidos como una “medida disciplinar”.

Entre los despedidos se encontraba Sepúlveda Pertence, quien más tarde ocuparía el cargo de presidente del Supremo Tribunal Federal.

Se produjo una reacción: 223 de los 305 profesores de la Universidad solicitaron la dimisión poco después. El profesor Roberto Salmeron cuenta en su obra A universidade interrompida: Brasília 1964-1965, que los profesores ya estaban hartos del clima de inestabilidad que se había instalado en la Universidad.

“Había llegado el momento en el que debíamos elegir con lucidez entre dos alternativas: aceptar las interferencias externas o recusarlas”, recuerda. Cerca del 80% de los profesores decidieron recusar. El 18 de octubre la Universidad acababa de nacer perdía la mayor parte de los cerebros seleccionados para construir la institución de vanguardia idealizada por Darcy Ribeiro.

La invasión más violenta ocurrió en 1968. Los alumnos protestaban contra la muerte del estudiante de enseñanza secundaria Edson Luis de Lima Souto, asesinado por policías militares en Río de Janeiro. Unos 3 mil alumnos se reunieron en la plaza ubicada entre la Facultad de Educación y la cancha de baloncesto. Ese fue lo que desencadenó el decreto de la prisión de siete universitarios, entre ellos, Honestino Guimarães.

Con el decreto, agentes de las policías Militar, Civil, Política (Dops) y del Ejército invadieron la UnB y detuvieron a más de 500 personas en el campo de baloncesto. En total, 60 de ellas fueron detenidas y el estudiante Waldemar Alves recibió un disparo en la cabeza, y estuvo varios meses hospitalizado en estado grave.

Después de ese período conturbado, el 25 de marzo de 1971, el profesor e investigador Amadeu Cury asumió el rectorado con una propuesta de reestructuración de la universidad. Se iniciaba, entonces, la etapa de consolidación académica y física de la UnB.

Sin embargo, el clima de reconstrucción y tranquilidad duró pocos años. Con la toma de posesión del profesor, doctor en Física y oficial de la Marina, José Carlos de Almeida Azevedo, en mayo de 1976, recomenzaron las manifestaciones. Un año después del cambio en el rectorado, se multiplicaron las manifestaciones de los alumnos contra la mala calidad de la enseñanza, la ociosidad en los laboratorios y la escasez de profesores.

La crisis política de la UnB excedió los límites del campus. El Senado creó una comisión para interferir en el conflicto. Cerca de 150 profesores participaron como interlocutores entre el rectorado y los estudiantes.

Nuevamente, el 6 de junio de 1977, tropas militares invadieron la UnB, detuvieron a estudiantes e intimidaron a profesores y funcionarios. La culpa esta vez, fue la huelga que estudiantes y profesores declararon para intentar finalizar las agresiones que padecían. “Fue una lucha por la dignidad de la UnB, para decir que aquí no aceptaríamos más este tratamiento”, explica Antônio Ramaiana, autor del libro UnB 1977: O Início do Fim.

Las invasiones finalizaron con el inicio de la apertura política en Brasil. En 1979, el Congreso aprueba la Ley de la Amnistía, que perdona los crímenes políticos cometidos desde 1961. La democracia en la Universidad se retoma en 1984, con la elección del rector Cristovam Buarque. 

Campus Universitário Darcy Ribeiro, Brasília - CEP 70910-900 - Telefone Geral (55 61)3107-3300
Copyright © 2008 Universidade de Brasília. Todos os direitos reservados.